Noticias, Pregoneros y Exaltadores

Desde Tramo a Tramo: Ntra. Sra. del Aguila Coronada-Nuestra Patrona de Alcalá


Cuando te hablan del día 15 de agosto tu mente viaja rápidamente al interior de tu corazón para hacer aflorar todo tipo de sentimientos y recuerdos. 15 de agosto suena a Función Principal, a elección de pregonero, a vareteras y jazmineras, a olor a nardos y a moñitas de colores. El 15 de agosto es uno de esos días donde Alcalá se reencuentra consigo misma; es uno de esos días donde se ponen en valor nuestras señas de identidad; es uno de esos días marcados con letras de oro en el calendario de los alcalareños. 15 de agosto es día de espera, es día de recordar a todas esas personas que ya no están con nosotros pero que nos dejaron un camino sembrado de tradición para que generación tras generación se siguiera difundiendo el amor a una Madre que, como buena madre, une a todo un pueblo. Y ya, a la caída de la tarde, cuando el astro rey está a punto de despedirse por el cerro de los Ángeles y dar por finalizada la jornada, vuelve a salir el sol bajo la puerta ojival del Santuario. Nuestra Patrona brilla con más fuerza que nunca. Miles de paisanos la esperan para acompañarla por las calles de su pueblo. Santiago repica las campanas a su paso; los ancianos de la Milagrosa sonríen y se persignan; las hermanas Clarisas le dedican lo mejor de sus cantos; familias enteras se unen en torno a Ella; la Virgen se eleva a los cielos entre muestras de amor y de cariño; y nosotros un año más nos sentimos orgullosos de ser alcalareños.
La Virgen del Águila con paso elegante y sereno se dirige nuevamente a su casa; se dirige nuevamente al lugar de peregrinación de esos fieles y devotos que durante todo el año buscan su consuelo. Los costaleros harán el último esfuerzo para culminar la cuesta que une el cielo y Alcalá, darán una muestra más de abnegación y entrega a la Madre de Dios, irán rezando al compás de sus pisadas, y con sus zapatillas irán besando de amor a esta bendita tierra. Con la Virgen de nuevo en el templo termina el día pero no termina el 15 de agosto. No puede terminar algo que es nuestro, algo que como los sacramentos llevamos grabado de forma indeleble en nuestro corazón. Pues así viviré el 15 de agosto, sin procesión pero con Ella.

Jose Manuel Medina Picazo

Deja una respuesta