Paloma Castillo Gonzalez, Pregonera Semana Santa 2019: La Semana Santa hay que vivirla desde la Fe, desde Cristo-Resumen

El pasado Sabado 23 de Marzo  tuvo lugar en la parroquia de la Inmaculada Concepción el pregón Juvenil de la Semana Santa de Alcalá, que organiza todos los años por Cuaresma la hermandad del Perdón, daba comienzo el acto, con la marcha la “Madrugá”, Jesús en el Calvario y Angustia franciscana, interpretada por la Capilla Musical “Madre de Dios de los Angeles” El Pregón fue intimo, tierno y familiar. Según confirma el hermano Mayor de la hermandad del Perdón y la propia pregonera Paloma Castillo, fue un pregón muy dulce. La presentación corrio a cargo de su padre, quizá fue lo que más dotó de ternura el acto. Al finalizar dicho Pregón, en la parroquia Inmaculada Concepción, en el salón de actos, le hicieron entrega a la Pregonera de un cuadro precioso y recordatorio del acto con las imágenes de ambos titulares. Estas fuerón algunas de las frases que mas emociono al publico cofrade que se dio cita en la parroquia Inmaculada para presenciar el Pregón Juvenil de la Semana Santa 2019 en la hermandad del Perdón:

PARA SER COFRADE HAY QUE SER CRISTIANO, POR PALOMA CASTILLO GONZALEZ


Y es que está muy bien todo lo que se vive en Semana Santa, el olor del incienso, el brillo de los bordados, el reflejo de la platería, el olor a cera gastada, de las flores, las notas de una marcha que erizan la piel, el rachear de los pies costaleros, un palio de vuelta impregnado en el misterio de la noche… todo esto está muy bien, sabemos perfectamente como exaltar nuestros sentimientos pero, ¿Qué es la semana santa, qué es ser cofrade, si no se vive en la Fe? ¿Qué es ser cofrade y pertenecer a una hermandad en la que se veneran a Cristo y María si no se conocen ni se siguen sus preceptos?
Porque esto es el pan nuestro de cada día. Ser cofrade se ha convertido en un modo de vida, en la idiosincrasia de la capital, y también en cierto modo de nuestra ciudad, pero ser cofrade carece de sentido si por encima de todo
no se es cristiano. La Semana Santa carece de sentido si nos quedamos en el folclore y lo superficial y nos olvidamos del trasfondo, ser cofrade carece de sentido, si no vivimos cada día con Dios. La Semana Santa es nuestra
herramienta para ello, para visualizar el sacrificio de Jesús por nosotros, pero no nos olvidemos que es eso, una herramienta, no caigamos en el error de que la semana santa es el fin único. Seguir a Jesús no es que llegue la cuaresma y aparecer a diario por la hermandad; seguir a Jesús no es solo cumplir con los cultos de tu hermandad; seguir a Jesús no significa rendirle culto a su imagen, sin más. Seguir a Jesús es mucho más, como hizo San Mateo, nuestro patrón, dejándolo todo atrás. Seguir a Jesús es acostarse y despertar cada día agradeciéndole que tienes una oportunidad nueva para hacer de este mundo un lugar mejor, dar testimonio de tu fe allá por donde te muevas, porque por muy difícil que este mundo se esté volviendo, la Fe en Dios es la luz de nuestro camino, debemos tenerla presente ante todo, sin apartarla ni un momento de nuestras vidas.
Seguir a Jesús es vivir con la mansedumbre y humildad con la que Él en su Bondad se entregó a su pueblo al llegar a Jerusalén, es saber afrontar los avatares de la vida desde la Fe, confiando en Dios, tal como hizo Jesús al orar en el Monte de los Olivos, asumiendo la voluntad de Padre, Seguir a Jesús es amar a Dios por encima de todas las cosas y como a Él a los demás. Y un sinfín más de ejemplos. Para seguir a Jesús tenemos el mayor instrumento que nos pudo dar, el Amor, amar por encima de todo, a todos. Así lo escribió San Mateo, amemos a nuestros enemigos y oremos por quienes no son capaces de ello, que por más que nos abofeteen y por mucho que cueste, sobre todo en nuestros días, poner la otra mejilla, debemos seguir poniéndola, debemos saber perdonar, porque sin Perdón no hay paz, ni para el que requiere ser perdonado ni para quien ha de perdonar. Porque esto también es Caridad, la verdadera, la caridad del alma.
¿Hasta dónde no llega la Bondad de Jesús que nos regaló la Oración? La oración para que, cuando te sientas perdido, en cualquier momento, sepas que puedes contar con el Padre; cuando sientas que nada tiene sentido, puedas pedir consuelo, que arroje luz en la oscuridad del camino y si lo que pides es sincero y con Fe, siendo voluntad de Dios, se te dará. Y la oración
para agradecer, agradecer todo lo bueno que te viene en la vida, porque es obra de Dios. Sin embargo, solemos olvidar como funciona esto de orar. Hay quien reza sólo en misa y por inercia, hay quien solo se acuerda de rezar cuando las cosas van mal. Incluso quien reza para que lo vean los demás. La oración es nuestra con Dios, de nada sirve rezar en público si en la intimidad de nuestra casa, a solas, no somos capaces de dedicarle tiempo a quien nos vela en todo momento. Que, como nuestro patrón dejó escrito, la oración ha de ser en secreto, y el Padre, que ve lo oculto, nos recompensará. Que la oración sea sincera, un vínculo único entre Dios y tú, únicamente, lo demás, añadidos. Bondad, Amor, Oración, Paz, Perdón, Misericordia… no son advocaciones, sino virtudes. Que cada titular de nuestro pueblo os represente una virtud de Cristo, que cada uno sirva para sumar un todo que os formen en el camino de Jesús, que os sirvan de guía para manteneros junto a Él. Porque sin Él nada de esto tendría sentido, sin Él todo esto es una experiencia
vacía, una tradición vana. La Semana Santa hay que vivirla desde la Fe, desde Cristo, del mismo modo que hay que vivir en todo momento y, entonces, con la misma emoción e intensidad que vivimos la Semana Santa, seremos capaces de vivir todos los días de nuestra vida.

Y entre murallas de albero,
Un domingo se levanta
En un pueblo panadero
Que entre trigo y centeno
Por las calles te adelanta
Su gente entre olivos y palmas
Para ver venir de frente
La infinita BONDAD de tu alma.
A prisas buscas el Huerto,
Que te aguarda en un colegio
Que tiene la suerte y privilegio
De ser auxilio salesiano
Y tu ORACIÓN guarda en sus manos
La que allí te espera,
Tu Madre, tu ROSARIO.

 

Y en la PAZ del consuelo
Que te ofrece la oración
Se rompe el silencio
Con un beso de traición.
Por las calles de Alcalá
Caminas CAUTIVO
Que aun sabiendo tu destino,
Mantienes la templanza,
Pues el miedo carece de sentido
Si se tiene a La ESPERANZA.
SOBERANO PODER el tuyo, Señor,
Que sin mostrar ningún temor,
Ante Caifás te hiciste grande
Afirmando sin desatino
Ser hijo de Dios.
Ya no la llaman María,
Ahora la llaman CARIDAD,
Una madre que le quitan a su hijo
Y sigue viviendo por los demás.
El madero a cuestas,
Camino de la cruz
No se rinde el NAZARENO
Para traernos la luz.
Y al llegar al puente,
Al que llaman de Jesús,
Tu cuerpo se vence,
Tus fuerzas fallan,

 

Pero ya viene tu madre,
SOCORRO la llaman.
Entre verdes pinares y lirios morados
Asoma el Monte Calvario
Y en el madero clavado
Con voz débil pero clara
Nos entregas el mejor regalo
En tu TERCERA PALABRA
Tu Madre, para ser la nuestra,
No hay mayor gloria que ésta.
El cielo se ennegrece,
Se va acercando la hora
Y en el momento de la expiración
Tú le traes el PERDÓN
A quien te niega
Y a quien te llora.
En tu madre las ANGUSTIAS
Se apoderan

Al contemplar tu BUENA MUERTE
Clavado en la madera.
Todo se ha consumado,
Todo se ha cumplido,
Pero este no es el final,
Tan sólo el principio,
AMOR que se troca
En AMARGURA al abrazar
El cuerpo de su hijo.

 

Ya no la llaman ROSARIO,
SALUD, OLIVA, ÁNGELES ni CARIDAD,
Tampoco ANGUSTIAS, DOLORES, ni ESPERANZA,
Tampoco AMARGURA ni SOCORRO,
Ni siquiera TRINIDAD,
Tras morir su hijo
Tan solo la llaman SOLEDAD.
Pero este no es el final
Tan sólo el principio,
Cristo muere para resucitar.
Demostración de amor,
Amor incondicional,
La MISERICORDIA de Dios
Que sacrifica a su hijo
Por salvar a la humanidad.
Que Cristo vive
Y por ÉL, vivirás.

Ntra. Sra. del Dulce Nombre


Nada me falta bajo tu amparo,
Y sin pedírtelo eres mi faro,
Mi luz, mi norte, mi guía,
Me acoges bajo tu manto,
Mi corazón custodias en tus manos.
Bendito momento,
Bendito sea,
En el que Jesús te proclamó
Madre de todos los cristianos,
Madre Nuestra.
La Virgen, la Reina,
La que viste de Sol
Con la luna a los pies
Y coronada por doce estrellas,
Qué bien te eligió Dios
No hay alma más pura ni bella,
Limpia de pecado
Inmaculado corazón

 

Que por tus hijos vela,
Que se entere el mundo entero,
Que empate quien pueda,
Que este sentimiento es sincero,
Amor sin parangón
Que de ser tiene su razón
Porque más que Tú,
Sólo Dios.

HE DICHO.

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