Stmo. Cristo de la Bondad

 

 

Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Bondad, Nuestra Señora de la Oliva y San Agustín de Hipona.


La hechura del titular de la cofradía fue encargada a D. Gabriel Cuadrado Díaz en 1982. El Santísimo Cristo de la Bondad es la imagen del Señor montado en una borriquita que centra el misterio de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén.

Sustituye a una imagen de Olot que se vio gravemente afectada por el incendio de la capilla de la hermandad en junio de 1982. Esta imagen recibe cultos actualmente en la localidad malagueña de Sierra Yeguas (Málaga).

El amado señor de la Bondad con una altura de 1,70 m se muestra sentado en una borriquita. Presenta cabeza, brazos y piernas talladas. El rostro de tez morena es entrelargo y muestra facciones muy marcadas (pómulos, entrecejo y nariz), la boca entreabierta deja ver los dientes tallados. Hay que destacar la serenidad de la mirada y la magnífica factura del pelo y la barba.

En 1983 se bendijo la imagen del Santísimo Cristo de la Bondad.

En 2002 debido a connotaciones negativas, se restaura y es sustituido el cuerpo de candelero por otro cuerpo anatomizado obra de Juan Manuel Miñarro López. En esta restauración se habilita la imagen para que pueda recibir culto de pie, sin la borriquita, pudiendo observarse de esta manera en su vía crucis anual de Cuaresma.

Recibe cultos durante todo el año en la capilla de la Hermandad y preside el Quinario y Función principal de Instituto, Vía Crucis el primer viernes tras el miércoles de Ceniza. También preside la Eucaristía Solemne con motivo de la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo.

La imagen de Nuestra Señora de la Oliva fue realizada por D. Juan Manuel Miñarro López en 2001, inspirándose en la primera dolorosa de la corporación, obra póstuma de Sebastián Santos, que fue pasto de las llamas en junio de 1982. Por tanto, recoge a rasgos generales las características estilísticas de ésta, no obstante Miñarro ha sabido impregnarla de personalidad propia.

Es una obra neobarroca que recoge el pasado imaginero del siglo XVII. Está realizada en madera de cedro, posee un candelero ovalado estructurado en ocho listones y su altura es de 1,73 cm.

La dolorosa muestra la cabeza frontal, con una leve inclinación hacia la derecha. Ésta se encuentra tallada en su totalidad, estando el pelo recogido en un moño bajo sujeto por un peinecillo dorado con su nombre. El rostro, de suave policromía, es entrelargo, y presenta una nariz de aletas finas, frente despejada y cejas delgadas. Uno de los rasgos más característicos de la imagen son los ojos de cristal, que consiguen darle gran realismo. Se éstos brotan cinco lagrimas que resbalan por las mejillas, dos en la izquierda y tres en la derecha, situándose una de ellas entre la nariz y la boca, produciendo cierta sensación de congoja. La boca se encuentra entreabierta en disposición permanente de exclamación o suspiro, pero dentro de un gesto natural. Respecto a los diente, realizados en marfil, están tallados los superiores. En la lengua, realizada en una pieza independiente, será donde el artista plasme su firma.

Debemos añadir la perfecta factura de las manos en posición extendidas. Poseen unos dedos finos y estilizados, donde se puede palpar cierta idealización.

Todas estas características hacen que la dolorosa posea un porte señorial, conseguido mediante una belleza serena de gran naturalidad y realismo.

La imagen fue bendecida por el Rvdo. José Luis Portillo González en la tarde del sábado 17 de marzo de 2001.

Desde su bendición la imagen de la Santísma Virgen, se acrecentado la devoción y popularidad de la Virgen de la Oliva. Esto se nota en las donaciones particulares (candelería, puñal, toca bordada, etc.) así como en el número de nazarenos que la acompañan.

La Virgen recibe cultos en la capilla de la Hermandad, y en su honor se celebra Triduo, Función y Besamano coincidiendo con el cuarto domingo de octubre. Igualmente se celebran cultos en la festividad de la Presentación del Señor al Templo (Candelaria, 2 de febrero) donde se le ofrecen a la Santísima Virgen los niños bautizados en el año anterior.